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El Naismith Memorial Basketball Hall of Fame y sus categorías

Son pocas las horas que nos separan de unos de los momentos más importantes de la historia del baloncesto español. Durante la próxima madrugada se celebrará la ceremonia de entrada al Salón de la Fama del Baloncesto de la promoción de 2023 y en ella se encuentra Pau Gasol. El interior de Sant Boi de Llobregat se convertirá, así, en el tercer español en formar parte del selecto grupo. Antes que él fueron incluidos Antonio Díaz-Miguel, en 1997, y Pedro Ferrándiz, en 2007, ambos en calidad de entrenador, de modo que el mayor de los hermanos Gasol oficializará su condición de primer jugador español en figurar en el Salón de la Fama. Más allá del significado de este hito, ¿qué es el Salón de la Fama y cómo se distribuyen sus miembros?

Creada en 1959, esta organización vela por preservar la memoria de los máximos exponentes del baloncesto profesional. Sin embargo, como toda institución estadounidense que se precie, centra su vista en protagonistas que han tenido influencia, sobre todo, en los Estados Unidos. Su nombre oficial es "Naismith Memorial Basketball Hall of Fame", honrando así al inventor de este deporte. Desde 1968 cuenta con una sede física, ubicada en Springfield, Massachusetts.

Más allá de conservar una plétora de objetos relacionados con el baloncesto, el Salón de la Fama se ha convertido en un prestigioso sarao al que solo unos pocos tienen acceso. Ser miembro de él es sinónimo de haber contribuido de forma sumamente importante a este deporte. Se trata de una fiesta por invitación y tan solo unas pocas entradas se reparten cada año. Hasta cinco son las categorías por las cuales se puede ser parte de tan ilustre recinto: como árbitro, como contribuidor, como entrenador, como equipo y como jugador.


La promoción que accederá al Salón de la Fama esta madrugada. (Fuente: NBA)

Aunque estas cinco distinciones cuentan, sobre el papel, con el mismo estatus, aquellas personas que pertenecen a él en calidad de jugador son, innegablemente, los reyes y las reinas del baile. Esto se debe a que la mayoría de jugadores y jugadoras ha dejado una gran huella en la NBA o en la WNBA. Dicho de otro modo, una gran cantidad de los baloncestistas que forman parte del Salón de la Fama han sido los y las mejores en la liga de mayor nivel del baloncesto masculino o en la del femenino. En pocas palabras, la flor y nata. El básquet no estadounidense tiene también su cabida, aunque con una importancia claramente menor, en tanto que solo 16 de los 178 miembros incluidos por sus méritos como jugador lo han sido por sus logros en competiciones ajenas a los EE. UU.

La segunda categoría con mayor prestigio entre los aficionados a este deporte es la de entrenador o entrenadora. De nuevo se experimenta la preponderancia de los técnicos que han hecho carrera en Estados Unidos. También es clara una mayor presencia masculina, siendo hombres 90 de los 100 miembros. Sin embargo, debe anotarse que la inclusión de mujeres en el Salón de la Fama es una práctica reciente y que, por cuestiones históricas referentes al desarrollo de este deporte ㅡy de todos en generalㅡ, es inevitable que haya más figuras masculinas. Afortunadamente, el paso del tiempo ha traído consigo una apertura de la práctica deportiva, abandonando su encono hacia el sexo femenino. Aún así, queda mucho camino por recorrer en pos de la igualdad en el baloncesto.

En un tercer escalón quedan las personas incluidas en el Salón de la Fama gracias a sus contribuciones al baloncesto. Desde jugadores hasta organizadores de eventos, pasando por directivos o empresarios, son varios los tipos de contribuidores. La naturaleza de esta categoría la convierte en la más arbitraria de las cinco y son susceptibles de ser incluidas aquellas personas que han "contribuido al baloncesto de forma significativa"; lo que quiera decir esto solo lo sabe el jurado encargado de seleccionar a los futuros miembros. En varias ocasiones se ha dado la situación de jugadores que han pasado a constituir parte del elenco del Salón de la Fama por sus contribuciones y no por su importancia en la pista, como en los casos de Wayne Embry o de Larry Costello.

El cuarto peldaño lo comparten los árbitros y los equipos. Seguramente los segundos deberían tener una mayor importancia, pero la realidad es que tan solo una docena de ellos han sido incluidos en la lista. Los de mayor pedigrí son los Harlem Globetrotters y la selección masculina estadounidense que participó en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. En cuanto a los colegiados, son pocas las ocasiones en las que se elogia su trabajo de modo que su selección pasa tan desapercibida como cabría esperar.

Dada la constitución del propio Salón de la Fama, varias personas han sido incluidas en él en distintas categorías. Lenny Wilkens es miembro como jugador, como entrenador y como parte de la selección estadounidense masculina de Barcelona 1992 ㅡen calidad de integrante del cuerpo técnico. Por sus carreras en la NBA como jugadores y como entrenadores, son doblemente miembros Tom Heinsohn, Bill Russell y Bill Sharman. Otros, en cambio, componen el Salón de la Fama de forma doble tanto por su trayectoria en la NBA como por ser miembro de alguno de los equipos incluidos en la lista. Son los casos de Walt Bellamy, Jerry Lucas, Oscar Robertson y Jerry West ㅡintegrantes de la selección estadounidense masculina de los Juegos Olímpicos de Roma 1960ㅡ; y de Charles Barkley, Larry Bird, Clyde Drexler, Patrick Ewing, Magic Johnson, Michael Jordan, Karl Malone, Chris Mullin, Scottie Pippen, David Robinson y John Stockton ㅡmiembros del "Dream Team" de Barcelona 1992.


Lenny Wilkens, distinguido en tres ocasiones por el Salón de la Fama. (Fuente: NBA)


Desde esta próxima madrugada, Pau Gasol comenzará a integrar una constelación plagada de estrellas del baloncesto. Salvo que el Salón de la Fama comience a incluir como miembros a equipos no estadounidenses, cosa poco probable debido al chovinismo crónico del país, el interior catalán deberá conformarse con ser parte de la lista exclusivamente como jugador. Sin embargo, viendo en perspectiva su trayectoria, ¿quién hubiera pensado que entrar en el Salón de la Fama sería una posibilidad para el muchacho de Sant Boi de Llobregat? El perenne dorsal 16 de los Grizzlies y de los Lakers lo ha logrado. Pau ostentará desde esta noche el título que merece.

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