El pasado jueves se dibujaba como el último día para que las franquicias pudiesen reforzar -o debilitar- sus plantillas mediante traspasos. Había muchos frentes abiertos y el de los Golden State Warriors no era peccata minuta . Estamos hablando, al fin y al cabo, del actual campeón. Los californianos habían pasado por una multitud de situaciones inesperadas a lo largo de estos meses de competición y existía la sensación de que el plantel debía ser mejorado. Los meses que han seguido al final de la pasada campaña no han sido sencillos para el equipo que gestiona Bob Myers. Los Warriors han superado, con diferencia, el límite salarial y pagan la tasa más gravosa del impuesto de lujo. Por ello, durante el verano pasado no pudieron renovar a jugadores como Gary Payton II u Otto Porter. Por suerte para Golden State, varios jóvenes con un gran potencial parecían listos para dar un paso adelante. Sin embargo, tan solo Jonathan Kuminga ha logrado asentarse en la rotación de Steve Kerr. Desde l...
Artículo 34: Hago lo que quiero, cuando quiero y como me da la gana