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10 tapados que podrían ser All-Star en 2023

Este pasado miércoles dio comienzo una nueva temporada de la NBA. Con ella regresa el mejor baloncesto del globo y, por supuesto, las apuestas, las pedradas y las cábalas de los aficionados. Un servidor lo es y con el objetivo de huir de las clásicas predicciones propias de la pretemporada propongo una serie de jugadores que, sin contar con muchos focos sobre ellos, se encuentran en posición para intentar disputar el All-Star de Salt Lake City. El baloncesto es un deporte en el que juegan cinco contra cinco y siempre ganan los Golden State Warriors así que, pidiendo disculpas por adelantado a Gary Lineker dada mi mala adaptación de su frase, planteo a continuación los siguientes candidatos, algo que, a mi juicio, es más complicado de acertar que los premios anuales.

Desmond Bane, Memphis Grizzlies

Fuente: NBA

Bane es uno de esos jugadores que a mí, en lo personal, me enamora. Es uno de esos baloncestistas que cualquier entrenador desearía en su equipo. Afortunadamente para mis intereses, establecer como alfabético el orden de esta lista me permite situar al escolta de los Grizzlies como primer aspirante a un puesto en el All-Star.

Desmond Bane fue seleccionado en la última posición de la primera ronda del Draft de 2020, algo que ya le confiere una mística reservada tan solo a aquellos que han volado bajo el radar de los grandes nombres de su camada. Los Boston Celtics, equipo en el que cayó, lo traspasaron a los pocos días a Memphis y el egresado de TCU ha encontrado en Tennessee su hogar.

La 2022-23 será la tercera temporada de Bane en la liga y las prestaciones que ha ofrecido hasta entonces son inmejorables. Se ha establecido como uno de los mejores 3-and-D de la liga y no es para menos, especialmente en lo referente a anotar desde la línea de tres. En su primera temporada su porcentaje de acierto del 43,2% desde lejos le hizo obtener la mejor marca de un rookie desde Stephen Curry, siendo además el undécimo jugador de la liga con mayor precisión en esos tiros. En su segunda temporada elevó su registro a un 43,6% de acierto, convirtiéndose en el segundo jugador más preciso de toda la liga.

La campaña pasada su Value Over Replacement (VORP) de 2,7 lo situó como el segundo mejor jugador de su equipo, tan solo por detrás de Ja Morant. Sin duda, todo un logro, teniendo en cuenta el talento que acumula Memphis en su plantilla. Sin Morant, su superestrella, la franquicia de Tennessee venció 20 de los 25 partidos que disputó y Bane demostró estar a la altura de las circunstancias. Este podría ser el año de confirmación del escolta como uno de los grandes tiradores en masa de la liga y, dado su acierto y su aumento de minutos en la rotación, podría convertirse en un All-Star.

Scottie Barnes, Toronto Raptors

Fuente: Sporting News

Barnes encara su segunda temporada en la NBA tras haber cumplido 21 años y su potencial está aún por ser destapado por completo. Aún así, durante la pasada campaña sus 15,3 puntos, 7,5 rebotes, 3,5 asistencias y 1,1 robos por partido le confirieron el honor de ser elegido novato del año. Si esta línea estadística es su punto de partida, el ala-pívot de los Toronto Raptors será un habitual de los All-Star durante años. Ahora bien, la pregunta es cuándo comenzaremos a verle codearse con los grandes jugadores de su conferencia.

Viendo a Barnes de corto uno entiende por qué fue escogido en la cuarta posición del Draft de 2021. Salido de Florida State, una universidad que destaca por la formación de jugadores de corte defensivo, consiguió estar por encima de los críticos que intentaron convencernos de que el tiro en suspensión del ala-pívot sería un lastre: su 30,1% de acierto de tres, sin ser espectacular, es más que suficiente para un jugador como él y, con su ética de trabajo, no hará más que mejorar con el paso de los años.

En ataque Scottie Barnes se siente cómodo manejando el balón, aunque el sistema de Nick Nurse aboga por una distribución equitativa de la pelota. Con él en pista, las defensas deben ajustarse a un ala-pívot de gran envergadura y con una visión de juego de élite. En la otra mitad de la cancha Barnes hace lo que mejor se le da, en su opinión: defender. Su orgullo por su labor en defensa le ha llevado a declarar que este año aspira a entrar en uno de los dos mejores quintetos defensivos de la temporada. Desde luego, tiene las herramientas a su alcance, como también las tiene para aspirar a ser seleccionado para el All-Star.

Anthony Edwards, Minnesota Timberwolves

Fuente: Yahoo Deportes

Son varias las casas de apuestas que dan a Edwards como favorito para debutar en el All-Star esta temporada pero, si bien el año pasado podía parecer que tenía al alcance este logro, esto dependerá de cómo se adapte al cambio de statu quo en Minnesota. El potencial, desde luego, está ahí. Mi duda, sin embargo, es respecto al tiempo que necesitará para ajustarse a lo que los Timberwolves quieren jugar.

La llegada de Rudy Gobert a la franquicia basada en Minneapolis no solo afectará a Karl-Anthony Towns, al que desplazará a la posición de ala-pívot, sino que sus limitaciones en ataque van a obligar a Chris Finch a cambiar el sistema. El entrenador ya ha avisado a Edwards de lo que espera de él para esta temporada: generar espacios en la pista mediante la amenaza del triple, penetrar hacia canasta para que Gobert pueda demostrar su presencia en la pintura y obligar a los rivales a cometer más faltas.

Es por ello que 'Ant-Man' va a tener que abandonar la tendencia a tirar de media distancia para emplearse en la botella o desde la línea de tres. El escolta ya conoce su nuevo rol dentro del equipo y se ha dado el lujo de bromear al respecto, algo que puede indicar una confianza en su capacidad para cumplir con su cometido. Además, en declaraciones previas ha indicado su intención no solo de ser All-Star este año, sino de llegar a la cita como titular.

El potencial de Anthony Edwards es innegable y el curso pasado, su segundo en la NBA, mejoró en todas las estadísticas principales. Sus 21,3 puntos por partido con un 35,7% de porcentaje de acierto desde el triple invitan a pensar que el escolta puede dar un salto de calidad suficiente esta temporada como para formar parte del partido de las estrellas. Sus posibilidades serán mayores, además, si consigue concentrarse más en defensa, una faceta de su juego aún por destapar al completo.

De'Aaron Fox, Sacramento Kings

Fuente: Sactown Royalty

Por lo general, los bases sin un tiro de tres consistente no son santos de mi devoción. Imagino que tampoco lo son para los entrenadores, habida cuenta de la importancia del triple en la NBA actual. Sin embargo, De'Aaron Fox es una de las excepciones que hago, pese a que en sus cinco años en la liga su porcentaje de acierto desde la línea de tres ha sido muy mejorable.

Fox llegó a la liga con una vitola clara: necesitaba mejorar su tiro en suspensión y su creación de juego. Cinco años después, estos siguen siendo los principales problemas del base de los Sacramento Kings, tal y como ha reconocido él mismo.

Sin embargo, el nivel que ofreció tras el parón del All-Star de 2022 invita a pensar que este año será diferente. A principios de febrero los Kings se deshicieron de Tyrese Haliburton y este traspaso catapultó a Fox, quien firmó números de superestrella hasta el final de la temporada. Cuando la competición se retomó, tras el partido de las estrellas de 2022, Fox pasó de 21,8 a 29,3 puntos por partido, de 5,1 a 7,5 asistencias por partido, de un +/- de -3,7 a uno de -1,4 y de un porcentaje de tiros de tres del 27,1% a uno del 36,8%.

En definitiva, el base de Sacramento consiguió echarse el equipo a la espalda, pese a seguir sumando derrotas desde el parón. Esta debe ser la temporada en la que, por fin, Fox lleve a los Kings hasta los playoffs, un fase del calendario que hace 16 años que no disputan los californianos. El equipo lo tiene como su líder y del jugador depende alcanzar el All-Star este año o no.

Josh Giddey, Oklahoma City Thunder

Fuente: GQ Australia

Si alguien quiere poner un pero a esta lista de jugadores con potencial All-Star este año, el momento ha llegado. De todas formas es mi lista, así que nada cambiará. Desde luego, ubicar a Giddey entre estos baloncestistas resulta algo extremo e incluso utópico. Sin embargo, estoy convencido de que el escolta australiano va a mejorar sus prestaciones respecto a las ofrecidas la temporada pasada. La cuestión reside en determinar cuánto aumentarán y si será suficiente para optar a una plaza en el All-Star.

Giddey es uno de esos jugadores con sensibilidad por el juego, un buen creador de ocasiones que se aprovecha de sus 2,03 metros de altura tanto en la visión de la pista como en defensa. Compartir backcourt con Shai Gilgeous-Alexander le permite enfrentarse a una defensa menos exigente que la que tiene que afrontar su compañero.

Los números del escolta australiano durante su año como novato no fueron malos dado el equipo en el que se encuentra: 12,5 puntos, 7,8 rebotes y 6,4 asistencias por partido. Sin embargo, debe mejorar su porcentaje de triples, que fue de un 26,3%, y su promedio de tiros libres, de un 70,9%. Además, debe ganar fuerza y agilidad para atacar el aro con penetraciones que fuercen a sus defensores a cometer falta. Si durante estos primeros meses consigue pulir estos aspectos, no es descabellado pensar en él como un candidato al All-Star.

Tyrese Haliburton, Indiana Pacers

Fuente: NBA

Como Desmond Bane, Tyrese Haliburton es otro de esos jugadores que querría tener siempre en mi equipo. Comprender su historia es esencial para entender su juego. Haliburton fue un jugador calificado por los ojeadores con tres estrellas sobre cinco al finalizar el instituto, de modo que pasó bajo el radar de las universidades más prestigiosas de la NCAA. Tras dos años en Iowa State fue escogido en la duodécima posición del Draft de 2020, por los Sacramento Kings.

Haliburton siempre ha sido un jugador preocupado por la eficiencia en su juego, tal y como ha indicado Mike Vorkunov en un excelente artículo para The Athletic. Siempre ha preferido pasar el balón antes que lanzar a canasta, llegando a desperdiciar posiciones de tiro muy favorables para su equipo. Encontrar a un base que combine esto con una excelente muñeca desde larga distancia es harto complicado a día de hoy. Por suerte para el jugador, contratar a Drew Hanlen como entrenador personal le ha ayudado para corregir el impulso de pasar antes que lanzar.

En Sacramento el base se vio abocado a jugar de escolta, acompañando a De'Aaron Fox en una franquicia que en muchas ocasiones parece errante. Su traspaso a los Indiana Pacers ha roto la dupla que hacía con Fox y ambos se han beneficiado de ello. Haliburton, que nunca había sido visto como una futura superestrella, ha aterrizado en un equipo que le ha entregado sus llaves de forma inmediata. No por nada Chad Buchanan, gerente general de la franquicia asentada en Indianapolis, ha declarado que esperan de él ser el próximo Reggie Miller. Estas son, sin duda, palabras mayores.

El propio jugador tiene también sus expectativas y ha declarado que su objetivo es ser un All-Star y un jugador que promedie 20 puntos y 10 asistencias por noche. Tras su traspaso mejoró sus números de forma notoria: de 14,3 a 17,5 puntos por partido, de 7,4 a 9,6 asistencias y de un 49,1% de acierto en tiros de dos a un 56,5%. Todo esto, además, sin pasar por alto que en sus 26 partidos con Indiana la temporada pasada promedió un 41,6% de acierto en triples, asumiendo 5,3 tiros por noche, y 1,8 robos por partido. Ha nacido una estrella.

Haliburton sabe anotar de forma eficiente, sabe defender, tiene una gran visión de juego y una mentalidad óptima. Si consigue aumentar de forma considerable su volumen de tiros intentados, cosa que hará al ser el primer espada de su equipo, sin perjudicar su porcentaje de acierto, estamos ante un claro futuro All-Star.

Kawhi Leonard, Los Angeles Clippers

Fuente: Sports Illustrated

He de reconocer que hago trampa al incluir a Kawhi Leonard en esta lista. En ningún momento dije que presentaría diez jugadores que nunca hubieran sido All-Star en sus carreras, aunque era mi intención original. Sin embargo, me puede la emoción con el retorno a las canchas de Leonard. 'The Claw' vuelve a vestirse de corto tras pasarse un año en el dique seco recuperándose de una rotura de los ligamentos cruzados en su rodilla derecha.

El público, soberano, votará a Leonard, así que no es del todo un tapado. Los mejores jugadores siempre están en los partidos de las estrellas, aunque su estado de forma no sea el mejor o su edad no les permita codearse con las estrellas al alza. Ninguno de estos es el caso de Kawhi, por fortuna. Para los menos familiarizados con el alero de los Clippers, una breve búsqueda de su palmarés en la Wikipedia sirve de resumen y de argumento para que retorne al lugar al que pertenece, en lo más alto de la constelación de estrellas de la NBA.

Espero que mis escasos lectores puedan disculparme por haber utilizado el comodín de Kawhi en esta lista. Me parecía adecuado incluir al jugador de la franquicia situada en Los Angeles para honrar su carrera y celebrar su regreso al baloncesto.

Evan Mobley, Cleveland Cavaliers

Fuente: Sky Sports

Evan Mobley entra en su segunda temporada en la NBA con la espina de no haber ganado el premio al novato del año aún clavada. El egresado de USC promedió 15 puntos, 8,3 rebotes, 2,5 asistencias y 1,7 tapones por partido el curso pasado, aunque con unos porcentajes de tiro mejorables para alguien de su potencial y envergadura.

Pese a ser un pívot, el hecho de ser escogido por los Cleveland Cavaliers en el Draft de 2021 supuso su cambio de posición, acabando por jugar de ala-pívot. Los Cavs pensaron que el experimento de juntar a Allen y a Mobley les saldría bien; los resultados no podrían haber sido mejores, con un Allen debutando en un All-Star y un Mobley segundo en las votaciones al novato del año. Este verano ha llegado Donovan Mitchell a la franquicia de Ohio, de quien seguro se podrá beneficiar Mobley. Si el ala-pívot consigue ser regular desde la línea de tres -la temporada pasada tuvo un porcentaje de acierto del 25%-, su candidatura al partido de las estrellas podría ser algo más que una quimera.

Collin Sexton, Utah Jazz

Fuente: TSN

La llegada de Donovan Mitchell a los Cavaliers no habría sido posible sin la salida de Collin Sexton, entre otros, del equipo de Ohio. Como parte del traspaso, Sexton fue enviado a Salt Lake City e inmediatamente firmó un contrato de cuatro años de duración por valor de 72 millones de dólares, pese a haberse lesionado de gravedad la temporada anterior.

El base-escolta salido de la Universidad de Alabama inicia así su quinta temporada en la liga, con más dudas que certezas pero con la seguridad de saber que el potencial sigue intacto. Es difícil determinar si será titular o un sexto hombre que goce de muchos minutos, dada la competencia en el backcourt de los Jazz. Sin embargo, no ser titular no excluye su candidatura al All-Star, siempre y cuando promedie unos números dignos. Eso sí, debe recuperar el ritmo y los porcentajes de tiro de la campaña 2020-21, aunque atendiendo a las palabras de su entrenador "su ética de trabajo es muy buena".

Anfernee Simons, Portland Trail Blazers

Fuente: NBA

Anfernee Simons es un buen ejemplo de jugador al que hay que dar varios años de margen para desarrollar todo su potencial. Con 19 años fue escogido en vigesimocuarta posición en el Draft de 2018 por los Portland Trail Blazers, equipo con el que este verano ha renovado su contrato por cuatro años con un valor de 100 millones de dólares. Tal es la confianza que tienen los de Oregon en su escolta.

Y es que la esperanza en él está justificada, dada su producción durante la temporada pasada. En febrero de este mismo año los Blazers se deshicieron de C. J. McCollum, fiel escudero de Damian Lillard, la indiscutible estrella del equipo. En enero Simons se convirtió en titular, aprovechando la lesión de Lillard, y sus números desde entonces fueron dignos de un jugador All-Star: 23,4 puntos y 5,8 asistencias por partido.

El experimento de juntar a Simons con Lillard podría venir bien a la promesa de los Blazers, ya que actuar como escolta le eximiría de crear juego para sus compañeros y la atención defensiva que recibiría Lillard le permitiría anotar con más facilidad. No obstante, Anfernee Simons ha declarado que aún tiene que adaptarse al estilo de juego de la estrella de los de Portland, identificar cómo ayudar al equipo acompañando a Lillard en el backcourt.

El escolta ha declarado que en el plano individual uno de sus objetivos es ser nombrado para el All-Star. El éxito del equipo en la clasificación de la Conferencia Oeste contribuirá, para bien o para mal, en su candidatura. Simons deberá mejorar en defensa, su gran tarea pendiente, pero tiene mayor potencial que McCollum, dada su mayor capacidad atlética.

Menciones de honor

Hacer una lista con un número cerrado supone dejar a candidatos fuera de ella. Es por esto que me gustaría realizar un breve apunte sobre cada uno de aquellos jugadores que he considerado y que, por uno u otro motivo, no han superado el corte. A continuación, y por orden alfabético, expongo quiénes son:

Paolo Banchero, Orlando Magic
El novato de los Magic, flamante primera selección del pasado draft, ha llegado a Florida para ocupar la posición de alero. Sus 2,08 metros de altura le permitirán superar a muchos de sus oponentes. Se antoja complicado que un jugador sea All-Star en su primera temporada, habiendo tan solo veinticinco en la historia de la NBA, dos de ellos -Blake Griffin y Yao Ming- en el siglo XXI. Banchero, por cierto, tiene "Napoleon" como segundo nombre, hecho que le sitúa de forma inmediata en la cumbre de los jugadores carismáticos de la liga.


Jalen Brunson, New York Knicks
104 millones de dólares a razón de cuatro años es el valor del contrato que los New York Knicks ofrecieron a Brunson. Su llegada a la Gran Manzana, donde su padre es asistente de Tim Thibodeau, puede valerle una llamada al All-Star. Su habilidad para crear juego debería darle las riendas del ataque pese a que Julius Randle seguirá siendo el knickerbocker que más tiros asuma por noche.


Cade Cunningham, Detroit Pistons

Fuente: CBS Sports

La primera elección del Draft de 2021 rindió al nivel esperado en su temporada de debut con los Detroit Pistons. Su potencial es incalculable y debe continuar aprovechándose de sus 2,01 metros en la posición de base. Si logra mejorar su acierto desde la línea de tres, su año sophomore podría llevarle a Salt Lake City para disputar el partido de las estrellas.


Shai Gilgeous-Alexander, Oklahoma City Thunder
Si hay un jugador de los Thunder capaz de convertirse en All-Star pese a la presumible mala temporada del equipo, ese es SGA. Ya he pecado al poner en la lista de tapados a Josh Giddey, pero ¿qué serían las predicciones sin un poco de emoción y riesgo?


Jalen Green, Houston Rockets
El escolta de los Rockets, segunda elección del Draft de 2021, promedió 17,3 puntos por partido como novato. Los de Texas le dieron las llaves de la franquicia al aterrizar en Houston y Green demostró su potencial como anotador en los tres niveles. Su media de puntos no hará más que crecer y, si consigue pulir su juego, esta temporada puede establecerse como una de las estrellas de la liga.


Tyler Herro, Miami Heat

Fuente: Sporting News

Promediar 20,7 puntos, 5 rebotes, 4 asistencias y un 39,9% en triples en el equipo con más victorias en temporada regular en la Conferencia Este debería ser suficiente para ser tenido en cuenta para el All-Star. Por desgracia para Herro, liderar la segunda unidad de cualquier equipo no tiene el glamur suficiente. Aún así, el escolta de los Miami Heat fue nombrado mejor sexto hombre de la temporada hace tan solo unos meses. Con un contrato de 130 millones de dólares recién firmado, este será el año en el que Herro se asiente como titular en la franquicia de Florida y no sería rara su participación en el partido de las estrellas.


Keldon Johnson, San Antonio Spurs
El crecimiento del egresado de la Universidad de Kentucky durante sus tres temporadas ha sido claro. Tanto es así que los San Antonio Spurs no han esperado hasta la término de su contrato para ofrecerle uno por valor de 80 millones de dólares. El alero, otro de los diamantes pulidos por Gregg Popovich, pasó de 12,8 puntos por partido en la temporada 2020-21 a 17 en la campaña pasada, anotando además un 39,8% de los triples que lanzó. En su contra jugará, sin embargo, la pésima temporada que se augura que firmarán los Spurs.


Kyle Kuzma, Washington Wizards
La primera temporada de Kuzma en los Washington Wizards se saldó con unos promedios decentes, de 17,1 puntos, 8,5 rebotes y 3,5 asistencias por partido. Fue el ala-pívot titular de los capitalinos en los 66 partidos que disputó, cumpliendo con las expectativas depositadas en él. Pese a que no se esperan demasiadas victorias de los Wizards este año, si Kuzma incrementara su producción podría soñar con su primer All-Star.


Lauri Markkanen, Utah Jazz

Fuente: NBA

El ala-pívot finés inicia su sexto año en la liga en su tercer equipo distinto. Sin embargo, este detalle no tiene por qué ser un aspecto negativo. Markkanen es un jugador que aún no ha destapado todo su potencial pese a su gran segunda temporada en la NBA, la mejor de su carrera. A día de hoy, ostenta el récord de ser el jugador que menos partidos ha necesitado en su carrera para acumular 100 triples anotados, una marca lograda pese a sus 2,13 metros de estatura. Con 25 años ha llegado a los Utah Jazz y todo hace indicar que será la referencia en el frontcourt de los de Salt Lake City. El viento sopla a favor de Markkanen y está en su mano destaparse como una de las sorpresas de la temporada.


Tyrese Maxey, Philadelphia 76ers
El traspaso que llevó a Ben Simmons de Philadelphia a Brooklyn abrió a Maxey las puertas de la titularidad. El jugador de perímetro aprovechó su oportunidad y durante su segundo año en la liga registró unos promedios excelentes, de 17,5 puntos y 4,3 asistencias por partido anotando, además, un 42,7% de sus triples intentados. Maxey es empleado como base en el sistema de Doc Rivers, aunque no se le exige la creación de juego propia de un point guard dado que el veterano entrenador propone un ataque basado en los uno contra uno de sus dos estrellas, James Harden y Joel Embiid. Podemos esperar un aumento en los números de Tyrese Maxey, aunque determinar si será suficiente para participar en el All-Star es complicado.


Kevin Porter Jr., Houston Rockets
Es quizá el jugador que más dudas arroja de toda la lista. KPJ es un gran anotador y un asistente más que competente, teniendo en cuenta su juventud. Con 22 años, esta será su cuarta temporada en la liga y, quizá, la de su explosión como uno de las estrellas emergentes de la misma. Puede jugar tanto de base como de escolta, aunque en los Rockets es empleado de '1'. En Houston se ha establecido como la segunda opción en ataque, por detrás del talentoso Jalen Green, y el año pasado promedió 15,6 puntos por partido con un acierto en sus triples del 37,5%. Sin duda, tiene un gran margen de mejora. Eso sí, optará al partido de las estrellas siempre y cuando corrija sus errores en la pista y madure fuera de ella.


Michael Porter Jr., Denver Nuggets

Fuente: CBS Sports

Las lesiones siempre han sido el gran 'pero' de MPJ. Michael Porter Jr. promedia tan solo 31 partidos por temporada desde su llegada a la liga. Sin embargo, esta la inicia recuperado de sus problemas de salud y de él se espera ser la tercera opción, como mínimo, en el ataque de los Denver Nuggets. Debe tenerse en cuenta su gran potencial: en su mejor temporada, la 2020-21, promedió 19 puntos y 7,3 rebotes por partido, junto con un acierto del 44,5% en triples y del 54,2% en tiros de campo, siendo alero.


Kristaps Porziņģis, Washington Wizards
El ala-pívot letón, de 2,21 metros, es todo un veterano de la liga pero, pese a su enorme talento, tan solo ha sido All-Star en la temporada 2017-18. Este será su octavo año en la NBA y si las lesiones, su gran lastre, le dejan tranquilo, tiene todas las papeletas para ser seleccionado para el partido de las estrellas. La temporada pasada recaló en los Washington Wizards y sus 17 partidos en el equipo de la capital de los EE. UU. se saldaron con el baloncesto más eficiente de toda su carrera -27,7 de Player Efficiency Rating (PER)- y promediando 22,1 puntos por noche en 28,2 minutos de juego.


Klay Thompson, Golden State Warriors

Fuente: Sporting News

El escolta de los actuales campeones es bueno jugando a esto del baloncesto. Muy bueno. Sin embargo, a ojos del aficionado medio no es más que una de tantas estrellas que componen el firmamento de la NBA. Siempre he pensado que la grandeza de Thompson solo será comprendida una vez que se retire. Por otro lado, es un jugador sumamente carismático y el único, que yo sepa, que por sus aficionados ha llegado a firmar una tostadora -eso debería darle ventaja en las votaciones, ¿verdad?-. La temporada anterior volvió a las canchas tras dos campañas enteras en blanco y, pese a su evidente falta de ritmo de competición, promedió 20,4 puntos por partido anotando un 38,5% de sus triples. El escolta intentará sumar este año su sexta convocatoria a un All-Star.


Jonas Valančiūnas, New Orleans Pelicans
Es justo decir que Valančiūnas ha pasado muchos años de su carrera en la NBA rindiendo por debajo de lo que se esperaba de una quinta selección de draft. Sin embargo, tras una década en la liga, el pívot lituano ha logrado encontrar su hueco en la competición. En cada una de las tres últimas temporadas ha promediado un doble-doble. La campaña pasada, en los New Orleans Pelicans, logró la mayor cantidad de minutos por partido de su carrera y mejoró como pasador en el poste. Si la franquicia de Louisiana consigue cumplir con las expectativas, el lituano podría ser uno de los All-Star de la Conferencia Oeste.

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